A Pena do Escribano, un mirador natural de vistas espectaculares con una caída vertical de casi doscientos metros sobre el río Lor. Para llegar hay que situarse en la aldea de Ferreirós de Abaixo y desde allí tomar el camino real que lleva a Seoane do Courel.
Pena do Escribano
La huida de Roldán
VALDIORRES Petín Montefurado
Torrenovaes Quiroga y la Labrada.
Por donde pasos solos van
va airado a caballo Don Roldan
a por las costureras empeñado
sombra ya sin estruendo ni peligro
saltando el Sil de lado a lado.
Y en la orilla allí dejó testigo:
la herradura en la piedra marcada.
Valdiorres Petín Montefurado
Torrenovaes Quiroga y la Labrada.
El progreso por humo anunciado
anunciado a humo y a pitido.
¡Ferrocarril! Y el huye ¿en qué año?
A la Ribeira Sacra sin caballo
o por Barxa de Lor a remontarlo
o por el Selmo a pecho o a Robledo
por San Martín a la Pena do escribano
por el Courel con el primer miedo
niebla- oscura tras de un corzo perseguido.
Al no tenerse a pastor metido
y no venir de labriego acomodado
al no ser en Meiraos fraile armado
ni poeta en PARADA recluido
vaga sombra tras sombras enamorado
entre Briosa e Ildara perdido.
Peregrino a Santiago extraviado
en el tiempo la leyenda y el olvido
de Francia y Roncesvalles omitido
y de Valdiorres Petín Montefurado
Torrenovaes Quiroga y la Labrada
del progreso del tren y su pitido.
Entró en mi casa de Parada
y fue un verso amplio escogido
de caballo a paso no forzado
cargado de toda la edad pasada
para retiro final indefinido.