DE Cernego a el Robledo
del Robledo a la Seara
de la Seara a Lucenza
de Lucenza a Parada.
¡Rodera honda en la peña
que grabó la cantarena
de los carros en descensos
y bajo brezos que olías
por la que ya nadie pasa!
Bajan ya sólo las aguas
por donde bajaba el hierro
el carbón de la herrería
y la losa de mi casa.